Mickey 17: el director de Parásitos regresa con una sátira sobre la deshumanización
- DroideTV
- 28 feb
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Robert Pattinson interpreta a Mickey y sus distintas versiones en una misión espacial en Mickey 17

El próximo 6 de marzo llega a cines Mickey 17, la nueva cinta de Bong Joon Ho después de que alcanzara el reconocimiento internacional con Parásitos. En esta ocasión se encargó de dirigir y guionizar la adaptación a la pantalla grande de Mickey 7, novela de ciencia ficción escrita por Edward Ashton.
La historia nos muestra las desventuras de Mickey Barnes (Robert Pattinson) quien en un momento de desesperación se convirtió en “prescindible”, un individuo que puede ser clonado tantas veces como sea necesario, por lo que es utilizado como sujeto de pruebas en toda clase de tortuosos experimentos con el objetivo de colonizar el helado planeta de Niflheim. En una de esas misiones, su amigo Timo (Steven Yeun) da por muerto a Mickey 17 y rápidamente se imprime su reemplazo, lo que ocasionará una situación de múltiples que podría borrar a Mickey de la existencia para siempre.
El elenco se complementa con Naomi Ackie, Toni Collette, Mark Ruffalo, Patsy Ferran, Anamaria Vartolomei, Ellen Robertson, entre otros. De entrada, vale decir que Pattinson es un formidable protagonista que maneja las distintas personalidades, matices y evoluciones de su personaje. Por un lado, realmente sabe destacar el lado humorístico que raya en lo absurdo, pero también sabe transmitir ese sufrimiento al que es sometido y hacerte sentir incómodo. Sus compañeros también brillan con luz propia, siendo la pareja de Collette y Ruffalo el tipo de villanos que amamos odiar, esta etapa de Ruffalo de interpretar a grandes patanes le ha salido bastante bien.
Los tonos y matices que presenta la película son increíbles, ya que toca temas que, aunque a priori parezcan meramente especulativos, fácilmente pueden verse como metáforas de situaciones sumamente delicada en cuanto a ética y derechos. Joon Ho logra un equilibrio peculiar entre el humor negro, la sátira y la empatía. Desde los primeros minutos del metraje hay un bombardeo de situaciones duras con las que puedes llegar a preocuparte por el personaje y, a su manera, conectar con su lado humano.
Si en Parásitos se abordaba el sistema de la pobreza, las diferencias económicas y la manera en la que crean grandes muros entre las personas, Mickey 17 se siente como un abordaje en esteroides donde ya no sólo se habla de la pobreza y los juegos de poder de los que se aprovechan los ricos; vemos la explotación laboral y el capitalismo voraz en su mayor auge, mostrando circunstancias donde se deshumaniza al sujeto, quitándole incluso su propia identidad. Todo este entramado sociológico y filosófico desde un humor como sólo podría ser de Joon Ho desde una trama digerible que combina también la acción, la intriga y las confusiones al por mayor.
Por si fuera poco, tenemos la fotografía de Darius Khondji, donde encontraremos tomas bastante artísticas, incluso cuando el momento pueda ser un tanto juguetón. Vale mencionar también el diseño de los escenarios para jugar con los diversos espacios que maneja la cinta, tanto la nave o la sala de los científicos, como el planeta de Niflheim, que nos muestra la cara más pesimista de los viajes espaciales. En lo personal, adoré el diseño de los habitantes de este planeta, me parece que tiene muchos elementos de los animales que consideramos “indeseables” o poco carismáticos, pero que llegan a inspirar cierta ternura, algo así como sucede con los tlacuaches.
En general, se nota que es una producción que aprovechó todo el reconocimiento que alcanzó el director para conseguir tanto un gran elenco como un equipo de efectos especiales, vestuario y maquillaje que nos transporte a una historia futurista con un tono entre el humor y el cyberpunk que puede generarnos diversas emociones al mismo tiempo. Si bien se siente que quedaron algunas subtramas sin tratar del todo o que se abordan superficialmente, se nota un tratamiento brillante en los temas que le interesaba al equipo.
Personalmente, creo que la cinta está a las alturas de las expectativas y definitivamente se agradece la manera en la que experimenta, tanto con una trama alocada, como con un abordaje que no teme acercarse a lo absurdo, incluso lo terrible. Robert Pattinson ha tenido grandes interpretaciones y esta no es la excepción, mientras que el director nos muestra que aquellos temas que abordó en 2019 están más vigentes que nunca e incluso podría llegar a peor. Sin duda la cinta llega en un tiempo donde la política es igual de caótica y estrafalaria como en la pantalla.

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